Primer sábado de mes a las 17:30 en Sta. María

¿Qué es Proyecto Amor Conyugal? Responden sus iniciadores

Magüi Gálvez y José Luis Gadea, tras una gran crisis matrimonial, encontraron las claves para sanar su vocación y la de miles de matrimonios

Una frase célebre de los retiros del Proyecto es que “Cuando tu cónyuge menos se lo merece, es cuando más te necesita”. ¿Cómo se explica?

José Luis: Quiere decir que mi misión consiste en ser corredentor de mi esposa, con Cristo.

El Catecismo es más radical, porque dice que representamos el auxilio de Dios el uno para el otro.

Auxilio significa emergencia, urgencia, gravedad. ¿Y en qué somos auxilio? Pues en que yo tengo que ayudar a Dios a salvar a mi esposa, como lo hace Cristo. Él no vino a echarnos la bronca. Lo que hizo fue entregarse por nosotros. El amor se vive entregándose.

¿Eso cómo se logra en el día a día?

José Luis: Cuando el otro está cegado por su pecado, por la ira o por el orgullo, hay que entender que está metido en un agujero del que no sabe salir, y a lo mejor ni siquiera ve su agujero.

Te ofende, te dice lo que más te duele. La tentación es pensar: “¡Hay que ver lo que me ha dicho, qué injusto!”.

En ese momento, tengo que olvidarme del daño que me está haciendo y decir: “¿De dónde le viene este sufrimiento? ¿Cómo le puedo ayudar?”. Y tenderle la mano.

Esto es el amor real.

Es verdad que se pasa mal, pero es cuestión de renunciar a ti mismo porque cuando tu esposo está amable, simpático, divertido y genial no te necesita. Te necesita cuando está nervioso, insoportable y cabreado.

En vuestro libro El Inmaculado Corazón de María triunfará en mi matrimonio (Libros Libres) se ve cómo la Virgen os ablandó el corazón (porque al comienzo del matrimonio lo pasasteis muy mal). ¿Cómo se deja al Señor actuar en un matrimonio?

José Luis: Ayuda mucho la oración conyugal, porque el mundo arrastra a cosas que te quitan la paz.

Magüi: Es una oración donde estáis tú, tu cónyuge y Dios.

Luego, de forma natural, igual que Jesús se ponía a hablar con los discípulos, hablamos entre nosotros en Su Presencia.

¿Pero eso cómo se concreta?

José Luis: Nos ponemos en presencia del Señor para reconocer ante Quién estamos.

A nosotros nos ayuda imaginarnos al Señor físicamente con nosotros.

Luego leemos el Evangelio del día. Después cada uno reza a solas.

Cuando hemos terminado la oración personal para ver qué me quiere decir Dios a mí, volvemos a hacer la misma oración, esta vez en alto.

Yo abro mi intimidad con Dios a Magüi y ella hace lo mismo.

Era lo que hacía Cristo cuando hablaba con el Padre en alto. Ahí el Espíritu actúa.

¿Esa oración juntos puede transformar un matrimonio?

José Luis: A mí me ha mostrado la belleza interior de Magüi, que supera la estética física. Es una belleza indescriptible. Yo le pregunto: “¿Qué te ha hecho Dios para que me gustes tanto?”.

Y es que me ha mostrado la belleza de su intimidad. Eso solo puede ocurrir en oración.

Ves a la misma mujer, pero más hermosa. Ves el mismo matrimonio, pero como un proyecto grande.

¿Hay algo más que queráis añadir?

José Luis:Que este Proyecto no es para matrimonios en crisis, es para todos.

Algunos llegan “de sobrados”, como dicen ellos, y descubren una grandeza que les ilusiona. Otros han venido con unas crisis brutales, llevaban varios meses separados o incluso años divorciados.

Es bueno que los matrimonios hagan el retiro y que después se apunten al itinerario para matrimonios basado en las catequesis de san Juan Pablo II, que son reuniones una vez al mes.

Ahí se va aprendiendo el plan de Dios para el matrimonio en el orden que hay que aprenderlo. Y los matrimonios con más problemas pueden pedir un matrimonio tutor. Que nadie dé su matrimonio por perdido, porque la Virgen no lo haría, y este proyecto es de Ella. 

Por Isabel Molina Estrada

Revista Misión