Asistencia y refuerzo educativo para estudiantes de la ESO en situación de vulnerabilidad y riesgo de exclusión social
Familias sin recursos económicos muy precarios, con falta de competencias para acompañarlos con las tareas del instituto, o bien en situación administrativa irregular. Estas situaciones de vulnerabilidad de los niños provocan el fracaso y el abandono escolar.
Por eso Cáritas apostó por cubrir estas necesidades con Brújula.
Brújula posibilita a los jóvenes de herramientas, habilidades y estrategias para afrontar esta etapa de su vida, tanto a nivel emocional como escolar.
Es un servicio muy cercano, con grupos reducidos de 8/10 jóvenes por educador, que se desarrolla todos los días durante el curso escolar.
Todo esto, desglosado en un plan de trabajo específico para cada joven y preparado por un grupo de profesionales, educador social, psicólogo, trabajador social y voluntarios. El progreso de cada joven se coordina entre los profesionales, colegios, voluntarios, Servicios Sociales y las familias.
El resultado del programa es muy positivo. Para los adolescentes, se nota una mejora significativa en el rendimiento escolar, mayores posibilidades de no repetir curso, un aumento de la autoestima y una actitud más favorable hacia el instituto y los aprendizajes, así como el aprovechamiento de un desarrollo personal y social.
Para las familias, sus hijos se convierten en una gran ayuda para su integración social.
A nivel del instituto, se reducen las situaciones complejas en clase y una buena actitud junto con el seguimiento del ritmo escolar beneficia al rendimiento general del centro.
Por último, para la sociedad, se reduce el fracaso y el abandono escolar, aspectos que tienen una correlación directa con los trabajadores del futuro.
Después de 4 años implementando este programa en Cáritas Castelldefels, más de 40 jóvenes han pasado por La Brújula, ¡todo un éxito!
Javier Naval






