La fe no es solo creer en algo, sino vivir con esperanza, amor y libertad
¿Qué nos puedes contar sobre ti, Carlos?
Tengo 18 años y siempre he vivido en Castelldefels. Compagino mis estudios de Ciencias Políticas con el tiempo que dedico a mi familia, mi pareja, mis amigos y la vida en la Iglesia. Intento aportar mi granito de arena colaborando con Cáritas Parroquial en la entrega de alimentos. El 28 de junio 2025 recibí los tres Sacramentos: Bautismo, Primera Comunión y Confirmación.
¿Cómo ha sido tu camino de fe hasta llegar a la decisión de bautizarte en la Iglesia Católica?
Ha sido un proceso gradual y muy personal. Provengo de una familia creyente pero no muy practicante, y nunca he tenido mucha cercanía con la Iglesia. En la adolescencia empecé a hacerme preguntas más profundas sobre el sentido de la vida, y fue en ese momento cuando descubrí que la fe católica no solo ofrecía respuestas, sino también una comunidad, una forma de vida centrada en el amor y la entrega, y una historia común necesaria para entender de dónde venimos, nuestras raíces cristianas.
¿Hay alguna persona o experiencia que te haya influido especialmente?
En casa siempre hemos tenido una gran devoción por la Virgen del Pilar, porque mi abuela materna tiene raíces aragonesas. Mi abuela siempre había deseado que yo recibiera los sacramentos y toda mi familia, aunque no sean practicantes, está muy ilusionada por este camino que estoy haciendo.
¿Cuál ha sido el mayor desafío en este proceso?
El mayor desafío ha sido el ir contra corriente. En un mundo donde muchas veces la fe se ve como algo del pasado o sin sentido —más aún para un joven—, tomar la decisión de seguir este camino no siempre ha sido fácil. También me ha costado abrirme, dejarme acompañar y confiar plenamente.
¿Qué significa para ti el bautismo?, ¿qué esperas de tu vida como católico a partir de este momento?
Para mí, el bautismo significa un nuevo comienzo. Aunque llevo un año vinculado a la Iglesia y al grupo de jóvenes, el bautismo no es otra cosa que el punto de partida y la reafirmación de mi fe. No espero una vida perfecta ni fácil, pero sí una vida con sentido y esperanza.
¿Cómo te estás preparando espiritualmente?
Dedico más tiempo a la oración personal y a la formación y trato de conocer y conectar mejor con Jesús en mi día a día. También leo el Evangelio e intento ir a misa siempre que puedo.
¿Cómo te gustaría vivir tu fe en el día a día a partir de ahora?
Pues sinceramente, igual que ahora. En lo cotidiano, no solo en momentos especiales o dentro de la Iglesia, sino también en casa, con mis amigos, en la universidad y en el servicio a los demás.
¿Qué papel juegan la oración y la comunidad en tu vida?
La oración y la comunidad son dos pilares fundamentales. La oración me ayuda a mantenerme en contacto con Dios, a encontrar paz en el día a día y a recordar que no estoy solo. Por otro lado, la comunidad me ha enseñado que la fe no se vive en solitario: compartir la fe con otros jóvenes y con la parroquia me hace sentir parte de algo más grande.
¿Qué mensaje darías a otros jóvenes que están pensando en acercarse a la fe?
Les diría que, aunque a veces nos vean como si fuéramos una especie de ‘secta de católicos frikis con horario flexible para poder ir a misa de 8’, no somos ‘bichos raros’, sino personas que simplemente quieren amar y ser amadas, que quieren vivir en coherencia con lo que sienten y creen. Les diría que no tengan miedo de acercarse a la fe, porque es un camino lleno de vida y sentido. También les animaría a buscar una comunidad que los acompañe. La fe no es solo creer en algo, sino vivir con esperanza, amor y libertad, ese es el auténtico regalo de Dios.





