Lena se bautizó y recibió la Primera Comunión en nuestra parroquia el pasado 12 de enero 2025
Lena, ¿qué te llevó a acercarte a recibir el Bautismo?
Hace tres años yo no conocía a Dios. Vengo de una familia agnóstica y había ido a colegios laicos, por lo que nunca había ido a misa ni tenido contacto con la fe. Hace 3 años me cambié a un colegio católico y allí me hablaron de Dios. Descubrí que mis valores se alineaban completamente con los valores que ellos transmitían, pero yo no tenía fe y pensaba: “Ojalá yo pudiera creer en Dios”. La gente que conocí en el colegio tenía algo diferente, algo especial.
¿Qué fue lo que te llevó a creer en Dios? ¿Qué sucedió?
En el colegio nos ofrecieron una charla sobre el matrimonio. Al salir de allí pensé: “Qué bonito, estos valores no los puedo encontrar fuera de aquí”. La siguiente hora era la clase de historia y el profesor, que también daba clase de filosofía y de religión, nos preguntó qué nos había parecido la charla. Yo le dije muy honestamente que todo lo que se había explicado me parecía fantástico, pero difícil de encontrar. Él me miró a los ojos y me dijo: “Pues conviértete”. La clase continuó con normalidad, pero yo me quedé pensando en lo que me acababa de decir. Por una parte, conectaba con todos los valores del colegio, pero estaba la educación que había recibido. Sin embargo, por primera vez me dije: ¿Por qué no lo intento?
A partir de esa decisión, ¿qué pasó?
Fui a ver a mi abuela, que de joven sí había sido cristiana. Le propuse ir a misa ese mismo domingo y ella aceptó. En esa primera misa yo sentí a Dios de manera plena y esa noche recé y le pedí que me guiara para encontrarle. Así comencé mi conversión: empecé a ir a misa con mi abuela, leí todos los libros que me recomendaron, y comencé a asistir a catequesis, tanto en mi colegio como en el grupo de jóvenes de la Parroquia.
¿Por qué te has bautizado precisamente ahora?
Mis compañeros de clase se confirmarán este año y, como el colegio me ayudó a conocer al Señor, me hace muchísima ilusión poder confirmarme con ellos. Pregunté a Mn. Juan Antonio si era posible que yo recibiera el Bautismo y la Comunión, y él me dijo que me podía bautizar el 12 de enero, el día que se bautizó el Señor.
¿Cómo han reaccionado tus padres ante tu decisión?
Mis padres me han dado libertad y, aunque nunca habíamos hablado de estos temas en casa, ahora sé que ellos tienen su propia espiritualidad. Aunque no comparten la mía, están felices por mí, me respetan y me han apoyado mucho.
¿Cómo ha sido la preparación?
Cuando me convertí estaba deseosa de recibir educación cristiana, porque sentía que no sabía nada y había tanto por descubrir… Hablé con el profesor que me había dicho “conviértete” y me invitó a unirme al grupo de catequesis del colegio. Más tarde, saliendo de misa, me encontré con una compañera de clase que me explicó que en la Parroquia había un grupo de jóvenes que se reunían los viernes. He asistido a ambos grupos durante aproximadamente un año y medio.
Ahora que ya has recibido el bautismo, ¿cuáles son tus sentimientos?
Tengo muchísima ilusión. Cada día valoro la oportunidad que el Señor me da de recibir al Espíritu Santo y participar en la Eucaristía.
¿Qué le dirías a alguien que está pensando en bautizarse, pero no se decide por la razón que sea?
Le recomendaría que lo intente, que vaya a catequesis, que escuche la Palabra del Señor y que deje que Él actúe en su vida.






