Joven de 18 años participa en el Jubileo de Roma
¿Qué nos puedes contar sobre ti?
Me llamo Felipe, tengo 18 años y voy a empezar la carrera de Ciencia de Datos. Mis padres me criaron en la fe católica, pero, aunque siempre he creído en Dios, no siempre ha estado presente en mi vida. Fue en la JMJ de 2023 cuando tuve un encuentro más cercano con el Señor y mi fe creció mucho.
¿Qué te motivó a participar en el Jubileo de Roma 2025?
La idea de peregrinar como diócesis me atraía mucho porque me permitiría conocer a otros jóvenes y a sacerdotes de la diócesis, así como al obispo Xabier. Desde que fui a la JMJ siempre he aprovechado cualquier ocasión para tener encuentros de fe: el campamento Lifeteen, la peregrinación a Covadonga… Sabía que el Jubileo iba a ser una experiencia similar, y no me lo podía perder. En junio estuve ingresado tres semanas y, en el hospital, llegué a pensar que quizás no podría ir a Roma, pero, gracias a Dios, me recuperé y pude participar con más ilusión y agradecimiento. Pero mi mayor objetivo era fortalecer mi relación con el Señor. Notaba que durante este último curso, debido a los estudios y otras distracciones, me había alejado algo de Dios y este viaje se me presentó como una oportunidad para acercarme de nuevo.
¿Cómo fue para ti compartir la fe con tantos jóvenes del mundo?
Ver a tantos jóvenes de todo el mundo unidos por la fe fue impactante. Me hizo reflexionar sobre la fuerza del mensaje de Cristo, que se expande sin imposiciones ni fuerza. Vivimos separados por fronteras y podemos pensar que somos diferentes a las personas de otros países, pero en Cristo descubrimos que no somos tan distintos.
¿Qué momentos del Jubileo destacarías?
El momento más significativo para mí fue la adoración en Tor Vergata (la explanada donde tuvieron lugar los actos con el Papa). Fue impresionante ver a un millón de personas en silencio, adorando y sintiendo la presencia del Señor. También disfruté de la caminata hasta llegar
allí, porque pude hablar con muchas personas de diferentes nacionalidades. Todo transcurrió en armonía y confianza. Esta anécdota lo corrobora: en Tor Vergata había puestos de carga para el móvil y un amigo olvidó el suyo enchufado toda la noche. Por la mañana fue a buscarlo convencido de que se lo habrían robado, pero el móvil seguía allí, intacto.
¿Hubo alguna palabra del Papa que te llegó al corazón de manera especial?
Me gustó que el Papa hiciera énfasis en la importancia de la amistad: “La amistad puede cambiar verdaderamente el mundo” o “Sepan ver a Jesús en los demás”. Creo que la amistad es amor, y que, aunque el mundo esté lleno de conflictos que parecen no tener solución, el amor tiene la fuerza de sanarlos. A veces nos cuesta amar, pero es posible si vemos a Jesús detrás de cada persona.
Dices que uno de tus objetivos para esta peregrinación era acercarte más al Señor, ¿has aprendido algo que te ayudará a vivir mejor tu fe?
Intento agradecer diariamente lo que tengo y los dones que Dios me ha dado. Este Jubileo me ha hecho darme cuenta de lo importante que es tener una comunidad donde poder compartir tu fe. Si te sientes solo, puedes alejarte del Señor. Por eso, estoy muy contento de tener el grupo de jóvenes de la parroquia de Castelldefels y de la diócesis.
¿Cuáles son tus proyectos para este nuevo curso?
Este año empiezo una nueva etapa de estudios, pero me he ofrecido a colaborar en el Proyecto Brújula de Cáritas, donde se ayuda a adolescentes en distintos aspectos. A nivel espiritual, voy a intentar ir a misa a diario, confesarme con más frecuencia y orar más.
¿Qué mensaje te gustaría dejar a otros jóvenes que lean esta entrevista?
Me gustaría que reflexionáramos sobre una frase que nos dijo el Papa: “Tenemos que aprender a compartir”. Es importante que compartamos nuestras experiencias de fe y ser, dentro de nuestras posibilidades, misioneros.






