Colaboradora de la Pastoral de la Salud
¿Qué nos puedes contar sobre tí, Tere?
Soy natural de Santiago de Compostela, pero vivo en Cataluña desde los 18 años. Tengo 80 años, soy maestra jubilada. Estoy casada, y tengo dos hijos y tres nietos.
¿Qué papel ha tenido y tiene la fe en tu vida cotidiana?
Recibí mi fe de Dios a través de mi familia, ya que tuve la suerte de crecer en un ambiente cristiano. Mi madre nos contaba la vida de los Santos, como San Agustín y Santa Gemma, y los sábados nos llevaba a la parroquia, donde después fui catequista. Mi esposo sufrió un ictus hace 17 años y la fe me ha ayudado mucho. El Señor siempre estuvo a mi lado y, aunque a veces le interpelaba por lo que nos había pasado, Él me ha ido fortaleciendo.
¿Cómo has sentido la presencia de Dios en tu vida familiar?
Noto la presencia del Señor y de su madre, María, en todos los aspectos de mi vida, también en el familiar. Cuando tengo problemes, me acojo a la Virgen, se los ofrezco y siempre siento su consuelo. Encuentro mucho apoyo en mis hijos, que me ayudan todo lo que pueden. Con uno de mis hijos, Santi, participo en el grupo de oración contemplativa, que se realiza todos los miércoles a las 19.30 en la iglesia del Santo Cristo de Rat Penat. Colaboramos también con las celebraciones que se hacen en esa iglesia y hacemos difusión de estas en la urbanización.
¿Cómo comenzó tu relación con la Eucaristía y qué ha significado para tí a lo largo de los años?
Desde muy tierna edad, mis hermanas y yo acompañábamos a mi madre a misa. Recibí la Primera Comunión a los 7 años y la Eucaristía se convirtió en una práctica semanal. A raíz de mi jubilación, comencé a asistir diariamente a misa. Ahora, además, los domingos
suelo asistir a dos celebraciones; la segunda la ofrezco por aquellos que no pueden ir.
¿Has encontrado apoyo en la comunidad parroquial? ¿Qué papel juegan tus hermanos en la fe en tu vida?
He encontrado mucho apoyo y acogida en la parroquia, en todas las personas que frecuentan los distintos grupos en los que participo: oración, ganchillo, … Antes vivía en Barcelona, pero hace 5 años nos vinimos a Castelldefels para estar más cerca de la familia. En ese momento, me presenté a Mossen Xavier y comencé en el grupo de Renovación Carismática. Poco a poco, me fui uniendo a distintos grupos, como el grupo de oración de madres, donde rezamos por nuestros hijos, nietos y ahijados, por los sacerdotes y las vocaciones sacerdotales.
¿Qué les dirías a otras personas mayores que tal vez se sienten solas o cansadas?
Colaboro, aunque en menor medida, en el grupo de Pastoral de la Salud. Hay mucha gente mayor que se siente sola, y las visitas de los voluntarios de la Pastoral de la Salud son un regalo para ellos. Animaría a todo el que pueda a unirse al grupo; es una gran labor.
¿Y a los jóvenes?, ¿Qué les dirías sobre la importancia de la Eucaristía?
A los jóvenes le diría que se acerquen a María cuando tengan algún problema. Que vayan a la iglesia y allí, al ladito de la Madre y de Jesús, muy cerca en el Sagrario, encontrarán consuelo y el camino a seguir. También les diría que se acerquen a los grupos que hay en la parroquia.
¿Hay algo más que te gustaría añadir?
Me gustaría dar las gracias a la revista Mar i Muntanya por su labor, ya que a las personas que la leemos nos hace mucho bien. De hecho, intento repartir la revista en la urbanización Rat Penat, porque lo considero una labor de evangelización.






